Héctor Félix Miranda
20 de abril de 1988


HECTOR FELIX MIRANDA,  México



El reloj marcaba 10 minutos pasada las nueve de la mañana de aquel 20 de abril de 1988. Héctor “el Gato” Félix Miranda conducía su camioneta por las calles de Tijuana, Baja California,  hacia su trabajo como co-director de la revista Zeta, que había fundado hacía ocho años con su antiguo amigo y colega Jesús Blancornelas. Iba solo.



Casi al final de la calle empinada, un automóvil negro de vidrios polarizados, le bloqueó el paso sin permitirle un segundo de duda: a tan corta distancia una escopeta calibre 12mm. vomitó dos disparos. El primero quebró el vidrio y se alojó en el hombro izquierdo del periodista. El siguiente le desgarró el costado del tórax. El Gato Félix se dobló muerto hacia el asiento del acompañante, mientras el misterioso vehículo con su asesino a bordo se daba la fuga.



¿Móvil del crimen? Posibles críticas y denuncias que hacía desde su columna “Un poco de algo” sobre corrupción, enriquecimiento ilícito, narcotráfico, torturas, asesinatos, acusando a individuos y a entidades públicas y privadas locales y nacionales.



Las investigaciones llevaron a detener e interrogar a Victoriano Medina Moreno, ex policía y guardia de seguridad del hipódromo de Tijuana, y al jefe de éste en el hipódromo, Antonio Vera Palestina. La justicia los condenó como autores materiales del crimen a 27 y 25 años de cárcel, respectivamente.



Pero la investigación llegó hasta ahí, y sigue paralizada, sin averiguar sobre los autores intelectuales. La SIP hizo una presentación ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la que recomendó al Estado mexicano  para esclarecer el crimen. Junto a la SIP, México creó entonces un grupo de trabajo para revisar el expediente judicial, acción que está en proceso.



Blancornelas, fallecido en noviembre de 2009, mantuvo desde el semanario Zeta, bajo el rótulo de “Un poco de algo”, un recordatorio a las autoridades para descubrir y castigar a los autores intelectuales del crimen. No lo consiguió.



También sorprendió conocer que mientras se daban pasos para combatir la impunidad de crímenes contra periodistas, el reo por homicidio Antonio Vera Palestina, estaría por obtener su libertad gracias a beneficios carcelarios antes de cumplir 10 años de cárcel de los 25 a que fue condenado.