Jairo Elías Márquez
20 de noviembre de 1997


JAIRO ELÍAS MÁRQUEZ, Colombia



El sabía que su irreverencia y permanente crítica a la campante corrupción en Armenia podían "pasarle la cuenta". Pero su vocación periodística y respeto profundo por valores como la libertad de expresión y de prensa, lo mantenían fiel a sus principios.



Armenia es una ciudad colombiana ubicada en el departamento del Quindio, a 300 kilómetros al occidente de Bogotá, la capital del país. Una región más bien referida por sus lozanos cafetales y clima templado. Su agradable ambiente ha ido cambiando debido a la violencia impuesta a sangre y fuego por gente vinculada al narcotráfico. También por la cercana guerrilla.  



La revista quincenal "El Marqués" era una mezcla de noticias, rumores, burlas, comentarios y ataques contra políticos sucios de Armenia. Sus 3.000 ejemplares de 20 páginas eran consumidos con extraordinaria avidez por los lectores, a tal punto que el periodista y animador radial Jairo Elías Márquez, de 42 años, su creador y director, pensó en publicar una segunda revista.



Pero no alcanzó. La tarde del 20 de noviembre de 1997, cuando salía de la imprenta de su propiedad y se aprestaba a subir a su vehículo, dos desconocidos se le acercaron sorpresivamente por la espalda y le asestaron tres disparos. Murió en las mismas condiciones, y al parecer por similares razones, que otros tres de sus colegas asesinados en Armenia años antes.



Su obsesión era desenmascarar y sacar del puesto al que acusaba de corrupto senador estatal, Carlos Alberto Oviedo, un influyente personaje local y abogado de narcotraficantes, que de la noche a la mañana apareció conduciendo vehículos de lujo y mostrando una vida de opulencia y riqueza. Lo que el periodista no consiguió en vida, a los pocos meses de su muerte lo dispuso la Corte Suprema: Oviedo fue encarcelado e implicado en algunos asesinatos. El ex parlamentario escapó de la prisión, pero fue nuevamente apresado y condenado a 39 años de cárcel como autor intelectual de algunos crímenes.



Dos sicarios fueron detenidos acusados de la autoría material de la muerte de Márquez: uno de ellos pronto fue desvinculado y el otro fue asesinado. Los fiscales han pedido investigar nuevas pruebas, pero el proceso no avanza.