Nivanildo Barbosa Lima
22 de julio de 1995


NIVANILDO  BARBOSA  LIMA,  Brasil



Su cadáver con heridas en el rostro apareció flotando  22 de julio de 1995 en la represa Paulo Alfonso, al norte de Bahía, Brasil, dos días después de desaparecer a las nueve de la mañana cuando iba camino a  la iglesia Perpetuo Socorro a una reunión periodística. El polémico informe médico-legal afirmó que Nivanildo Barbosa Lima fue víctima de “ahogamiento por asfixia mecánica”. Casi como decir “muerte natural”.



Poco antes en casa, una llamada anónima lo había amenazado. “Ay, Dios”, solo exclamó y salió a su compromiso. Pasó frente al Sindicato de Bancarios, saludando entusiasta con la mano en alto a los conocidos, diciéndoles que regresaba pronto con ellos.



Nunca regresó y tampoco a sus 27 años alcanzó a cumplir su sueño de estudiar periodismo y hablar en la radio, aunque participaba activamente por vocación e idealismo en el periódico católico Ponto de Encontro, que a menudo denunciaba los excesos, el crimen organizado y asesinatos cometidos por escuadrones de la muerte en la región.



Desde niño había mostrado interés especial por el periodismo. Le gustaba leer libros, revistas, periódicos, que devoraba con la misma avidez con que veía los telenoticieros. Sus padres recuerdan su dulzura e ingenuidad cuando lloró al escuchar la noticia sobre una matanza de niños de la calle, ocurrida en Río de Janeiro. “Eso es una injusticia”, comentaría.



Como los grupos de exterminio dominaban la ciudad rivalizando entre ellos, varios periodistas de Paulo Alfonso, a 500 kilómetros al norte de Salvador, que también fueron amenazados, han preferido no arriesgar su vida y mudarse buscando otros horizontes. El miedo se reflejaba en la población de 90 mil habitantes. El débil expediente policial abierto por la muerte de Barbosa Lima, terminó tres años después del crimen en que una juez decidió archivar el caso, aunque en el año  2002, el Ministerio Público pidió reabrir el proceso e indagar nuevas pruebas, pero la Comisaría de Policía nada avanzó en la investigación.



La SIP recurrió en mayo de 2010 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) planteándole la muerte aún impune del periodista brasileño Nivanildo Barbosa Lima, con la esperanza de que el organismo influya ante las autoridades de Brasil para que se haga justicia y castigue a los culpables.